Matías De Stefano - Ghan


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PAZ Y AMOR

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Este es un simple texto que recopilé de mis escritos del 2004 y 2005, el cual es un recuerdo que tuve sobre un niño en una guerra, y que resumí en forma de moraleja... La historia es más larga, pero pertenece a un libro que aún no he acabado.
Espero les guste este fragmento de
Cuentos Cortos.


PAZ y AMOR



_ El mundo vivía una gran crisis, en realidad, el continente más "Viejo" del planeta Tierra se veía realmente más afectado que cualquier otro a su alrededor. Como ya sabéis, se llama Europa.
_ ¿Qué le pasa a este continente?- preguntaba un alma- Tú nos haz contado maravillas de él, es precioso, ¿cómo puede estar mal?
_ La razón es simple: la avaricia humana. Las gentes viejas de Europa suelen reclamarse viejas tierras, pero no las de sus padres simplemente, sino que las que correspondían a sus ancestros hace siglos. Es así como el pueblo de Serbia buscaba camino a los territorios balcánicos, tierras antiguamente dominadas por los fabulosos griegos que ya conocéis. Pero aquí no se quedarían, presionando al imperio nórdico, el llamado "Austria-Hungría", quien apretaba desde arriba. Éste estaba bien acompañado del poder de Deutschland (Alemania). Cuando Alemania salió al exterior, la unión llamada "Triple Endesa", formada por tres países legendarios: Inglaterra, Rusia y Francia, se pusieron en estrategia para impedir el paso del alemán. Así el imperio se vio atacado por ambos lados, occidente y oriente. Pero éstos no se rendían, y unieron en sí a todos los pueblos blancos germánicos. Así, cuando el imperio quiso adentrarse en Servia, la exaltada, ¡a Rusia se le pusieron los pelos de punta!- dije escenificando la escena.- Así fue como comenzó la Primer Guerra Mundial en la Tierra. Los países balcánicos quedaron destrozados, así como los nórdicos también, cosa que no se esperaban. La guerra llegó incluso a los océanos y a aliados silenciosos de los seis países en juego. Fue aquí cuando cayeron bombas a montones, y el mundo se hundió en una especie de holocausto general: desde Noruega a Libia, desde Egipto a la India, desde España a Rusia, y desde Japón a Estados Unidos. Todo fue desastre. Pero el mundo se muere por las guerras, y cuando terminan quien desde lejos lo ve, se calma, mas no sabe que lo peor de las guerras llega cuando éstas se marchan, y son tal cual dichas como "post-guerras".
_ ¿Estuviste allí?
_ Sí, estuve. Fue en el año 1914 que nos llamaron a muchos, yo creo que a todos, los ángeles que estábamos libres, además de los que trabajaban en esto, claro está. Uno se puso al frente y nos dijo que debíamos trabajar en la guerra, legiones de ángeles se desplazarían por todos los rincones a ayudar a la gente y a esperar sus muertes. Cada uno tenía su función. Yo caminaba por las calles e intentaba guiar a los que estaban perdidos o solos, ese era mi trabajo, junto a otros tantos miles.
_ Cuéntanos lo que viste.
_ Vi muchas cosas... caminé por Francia y Alemania, hasta que me enviaron a los Balcanes, pero uno me dijo que me quede cerca del mar Adriático, que es un mar largo cargado de islas largas. Allí, sus costas, eran de Serbia, le decían en ese entonces "Yugoslavia". Era el sueño de los serbios. En sí albergaba diferentes estados y países, de los cuales algunos deseaban la independencia. Musulmanes, católicos, judíos y ortodoxos habitaban esas tierras en caos, y nadie quería a nadie. Allí, los límites que se rompían, se hacían llamar Bosnia, Macedonia, Albania, Croacia, Herzegovina, Bulgaria, entre tantas otras regiones que querían la independencia o la unión, quién sabe, todo era un disparate. La cosa es que se habían tomado para mal los azares de la vida, el Gran Juego que le decimos nosotros. Entonces yo caminé por Croacia. Paseaba por las calles de Sisak, Zagreb, Kostajnika, y algunos pueblos de alrededores. Era el año 1917, y todo era un caos, Europa se veía gris desde los cielos.
_ ¿Ayudaste a alguien?
_ No creo que nadie halla podido ser ayudado en esas circunstancias, muchos no teníamos más que escuchar, era lo único que nos quedaba. A veces susurraba a los oídos de mujeres con niños en brazos o a niños perdidos que huían con un pan bajo el brazo por las calles molidas, dónde y por dónde podían refugiarse, solía avisarles de dónde vendría el peligro cuando estaban exaltados. Pero tengo un recuerdo fabuloso. Me acerqué a un niño sentado en la acera de la calle sobre un bloque de piedra caído de las paredes pegado a un muro; fue cerca de una esquina foránea de los barios desérticos de Sisak. Me acerqué y no veía más que su cuerpo tambalearse por el miedo y el frío. Tendría unos siete u ocho años, y era autista.
_ ¿Qué es un autista?- preguntó una de las almas de más atrás.
_ Es una persona que teme tanto a lo que le rodea, que cierra las puertas al exterior para no verlo, al menos intentar no hacerlo. No habla ni mira a los ojos, es un mueble en una casa para muchos, pero un mundo sabio y armonioso se abre, porque es él en realidad quien está más sano que todos los que le rodean.
_ ¿No estaba su madre con él?- preguntó uno preocupado.
_ Ella corrió, se llama Instinto, salvó al hijo más fuerte, y él jamás se levantó, no mostró detalle de querer seguir adelante, ni siquiera lloraba, nunca. Me senté frente a él y lo miré a los ojos, y él hizo lo mismo...
_ ¿¡Te pudo ver!?
_ Sí, los autistas suelen hacerlo con frecuencia. Entonces me miró fijamente sin cambiar su rostro serio y sucio por el polvo, y me dijo:
"_¿...Qué es la Paz...?
_ ¿Tú no sabes qué es?
_ Jamás la viví...
_ ¿Y cómo sabes pronunciarla?
_ Mi madre siempre hablaba de la "paz", ella decía: "No veo la hora de que llegue la paz, ¡quiero la paz, quiero estar tranquila!", decía...
_ Tu madre quería que los serbios, tus hermanos, y los germanos, también tus hermanos, dejen de pelearse por unas creencias, porque quería estar tranquila en casa, junto a vosotros.
_ Cuando yo tenía cuatro años nuestros hermanos no se peleaban, sin embargo yo me sentía igual, y mi madre estaba igual, pero sin ruido... ¿eso es paz?- en esos momentos me vi casi llorando, su rostro ajeno a todo pero fruto de todo, carcomía todo mi ser; pero no lloré, porque debía ser tan fuerte como él.
_ Los humanos confunden la "Paz" de la "PAZ", y el "Amor" del "AMOR". Esto es porque no existen palabras para diferenciarlos. La paz que tu madre ansiaba, era el parar de la guerra, la tranquilidad de la casa y de los países, la hermandad entre naciones y religiones, la paz más humana. Pero tú no buscas esa paz que tu madre, por eso no huyes de la guerra ni te preocupas por ella, es igual morir que seguir vivo... tú quieres la PAZ, que es sinónimo de Armonía, la tranquilidad interior, la esencia de todo, el Orden, el Equilibrio, tú buscas esa paz. Puedes vivir una guerra y estar en Paz, porque estás en armonía con el entorno y triunfas la guerra hasta en la pérdida, porque te queda el valor y el viento, el suelo y el cielo.
_ ¡Sí, esa es la Paz!
_ Cuando vivas la PAZ, podrás estar bien contigo mismo y sacar más PAZ de tu interior, y sólo así se podrá crear la Paz, cuando la Armonía esté realizada entre todos.
_ Uno no puede hacer Paz si no la tiene en su interior...
_ Pero porque la Paz que detiene las guerras, no es la PAZ de la armonía, la que los niños buscan. Los grandes suelen olvidar la PAZ, y ven en su significado sólo la pacificación.
_ ¿Y el Amor y el AMOR?
_ Uno puede amar a su madre, a su padre y a su hermano, tú puedes amar a una mujer o a un perro, a un profesor o a un pájaro, y ese es el Amor humano, pero detrás de él está el AMOR, aquello que lo forma todo, todo lo que tocas es amor, por lo que sientes y sientes su calor, su vibrar, su vivir, su existir, y todo junto a ti, forma la vibración del AMOR.
_ Yo he cerrado mis ojos porque no veía las mayúsculas.
_ Tú los haz cerrado, porque jamás te las mostraron... ¿¡Qué fue de la PAZ que un guerrero tenía al preparar una batalla!? Cuando uno cogía con valor la espada y la pluma, la armadura y el arco hermano del aire, cuando el caballo se convertía en una poderosa extremidad del hombre, cuando en el puño se llevaba la fuerza del poder más grande en la batalla: el HONOR. Desearía ver con su Paz una guerra de las olvidadas, porque la PAZ da al hombre la Armonía, pero no quita lo que lo forjó como tal, el sobrevivir y las batallas, sin ellas el humano no es humano.
_ Poco a poco a través de la Armonía, llegaremos a la Paz, y no habrá niños como yo...
_ No, sí los habrá, porque los niños como tú forman la Verdad y la Realidad viva de los humanos, la única diferencia, será que tú serás el maestro, y tendrás los ojos bien abiertos.
_ Quiero abrir los ojos y volver a nacer, esta vez no permitiré que me dejen caer en la prisión.
_ Abrázame, iremos a casa, desde allí abrirás los ojos, y el mundo se preparará en el futuro para recibirte con los brazos abiertos, y yo estaré ahí para esperarte, y no dejarte caer."
_ ¿Qué pasó con el niño?- preguntó uno.
_ Murió en mis brazos...- respondí nostálgico con la mirada hacia abajo.- Pero lo sostuve muy fuertemente, y lo llevé conmigo a la Luz. Allí hablamos mucho sobre la Paz y la PAZ, sobre el Amor y el AMOR, sobre los sentimientos humanos y el Honor, el Valor y la Verdad. Nos prepararon luego juntos para nacer con los ojos bien abiertos en la nueva era que se preparaba para después del año 2000, cuando las masacres que sufrimos, estarían impregnadas sólo en los libros.





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