Matías De Stefano - Ghan


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LA GRAN HERENCIA

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Sör-ah: Gwunapt
(Campo de las Almas: Los comienzos)

_ Hoy me voy, hermanos, debo continuar con mi camino._ ¿A dónde vas ahora, Ghan?_ Tengo una especie de visita reservada para estos tiempos en la tierra de los Sueños. Os contaré sobre ello en mi regreso por estos Campos.Me encontraba más allá de la tierra de Konthia y Malán, más allá de los dominios de Maat y de los Kranuus, de la Sexta Dimensión, me dirigía a la tierra de la cual me habían hablado ya hace tiempo en Atilskonthia, me proponía visitar uno de los lugares más laberínticos y difíciles de todo el Galapé en su totalidad, iba ahora a “entrevistar” a una nueva diosa, de la cual me habían hablado, me dirigía a Ïvssaëubahth, el Reino de los Sueños.Caminé rodeando aquella nebulosa extendida en forma de huevo, inestable, que parecía mover todo su ser pero a la vez estar quieta, es que era en su interior donde todo estaba en movimiento. Podía ver canales de energía salir a millares de sus paredes perfectamente esféricas hacia todo el Universo, y de repente, pude ver aparecer una nueva, la que me unía a mí con la esfera, y su luz trajo consigo un eco que endulzó mis oídos, en un bello canto de oleaje pronunciaba suavemente mi nombre haciendo de éstos dos párpados pesados y suaves que deleitaban con el canto de ese ángel que me llamaba.- ...Ghan...Ghan...Ghan... bienvenido a mi mundo, bienvenido a mi Reino… pasa… te estábamos esperando ya hace mucho tiempo...- decía, y me asombré al pensar que siempre había querido venir aquí, a conocer tan maravilloso lugar.- ¿Cómo sabía que hace tiempo vengo buscando lugar para hablar con usted?- pregunté entre la suave música inexistente.- Porque este es el mundo a donde los deseos vienen a parar...- decía con su voz como las olas que recordaba del mar-Entonces entré, y mis ojos se deleitaron. Era inmenso, millones de puertas doradas se plegaban por doquier, e imágenes sueltas, pensamientos y deseos, flotaban en la esencia, mientras ángeles de fina luz recolectaban algunos como flores y le daban forma real y material, como si de una proyección guardada se tratase, introduciéndolas en las puertas de aquí y allá, haciéndolas sueños. Podía ver en una cámara apartada que se veía infinita, los millones de seres que en ese momento se encontraban durmiendo.- Me llamo Dabess, Ghan, y seré tu guía por mi reino- decía esa luz mezclada de colores pálidos elevada a mi lado.



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