Matías De Stefano - Ghan


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APUNTES DE LENGUA

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SAYONTU
Ansat Sayonef
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SAYÓNICO
Una Lengua para el Mundo


Una herencia de la Era de Leo, para el enlace
de la Humanidad de Acuario


RaháHusaan saldyat, aulumef Galianis Monsuya




"Una Lengua para el mundo"… Muchas personas a lo largo de la historia, han buscado una lengua, una única lengua mediante la cual todas las personas del mundo pudieran comunicarse. La idea, era que aprendiesen esta lengua desde su nacimiento, con tal de lograr una mejor comunicación entre todas las personas.
Los primeros intentos, no dejaron de ser imperialistas, dentro de los cuales podemos reconocer al Griego, el Latín, Francés, el Italiano, el Español, el Alemán y el Inglés como aquellas lenguas que han paternalizado el sentido de la lingüística global. Hoy, es el Inglés quien posee la corona como Rey en el mundo de las lenguas, medio a través del cual el mundo puede comunicarse.

No obstante esto, muchas otras lenguas fueron propuestas para cumplir el papel de Medio, eliminando el Imperialismo lingüístico. Uno de los registros antiguos que podemos tener como el primer intento a gran escala, fue la creación de la Lengua Volapuk. En la Germania de la Edad Medieval, muchas lenguas se hablaban de acuerdo a cada región, y un sacerdote del sur, Martin Schleyer, propuso la creación de una lengua única para la comunicación dentro del Imperio Germano, a partir de los diversos dialectos y lenguas habladas en ese país. Así fue creada una primera base para lo que hoy conocemos como el Alemán, con palabras muy largas, rasgo de aquella unificación.

Otro intento posterior, pero esta vez abarcando el mundo en su totalidad, fue la creación de la reconocida lengua Esperanto, generada por el oculista polaco, Dr. Zamenhof, con el fin de permitir una comunicación neutra entre los pueblos. Pero, a pesar de su intención, esta lengua tiene como base lingüística a muchas de las lenguas que se conocen como Imperialistas, por lo que no logró obtener el renombre adecuado a lo largo del mundo, ya que, de otra forma, seguía siendo lo que en un primer momento era, sumado a que esta lengua fue creada para un aprendizaje rápido y simple para la comunicación, cuando las lenguas que nacen de los pueblos, siempre buscan un sentido a las palabras que utilizan, generando una cultura lingüística.

En la antigüedad, dentro de la Historia Oculta, desconocida, también sucedía el mismo imperialismo lingüístico, dentro de las cuales la lengua que hoy conocemos como Atlante, era el Inglés de hoy.
La expansión de este imperio tan conocido gracias a la mitología durante el período de la Era de Virgo, generó muchas lenguas hijas alrededor del planeta, mezclándose con otras ya existentes a lo largo de los continentes, pero aún deseaba permanecer como única.

Tras la caída del Imperio Atlante, las lenguas del Mediterráneo, con un comercio muy activo, decidieron generar una manera de comunicación única generada a través de los dialectos base de todas sus lenguas. A esta lengua se le llamaba: "Aquella que pertenece a todas las personas en este Mundo", cuya traducción en pocas palabras es: "Sayontu".

Mi misión y función en este libro, es responder a lo que mis memorias me han dicho, "habla esta lengua para otros", a su vez de responder a las peticiones de algunas personas que quieren conocer y reconocer esta lengua.

Dentro del mundo lingüístico, esta es otra de las tantas lenguas inventadas, pero no deja de ser un intento, un afán para mí, de recuperar aquella lengua generada a partir de las lenguas base, una lengua tan antigua que hoy es neutral para cualquier cultura.

Este libro, es una guía para comprender y aprender esta lengua que en sí guarda la intención y la voluntad firme de seguir siendo hablada, para mantener su verdadera función en el mundo: "no ser Imperio, sino Unir Imperios, para permitir a sus gentes, Saber y Ser…".

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La primera idea para la realización de este libro, surge durante mis estudios de Bachiller, a mis 17 años, durante mi último año escolar en el 2006. La propuesta de realizar una organización para esta lengua fue por parte de mi maestra de Latín y Griego, Elisabet Molet, del IES Bernat El Ferrer, en Molins de Rei, España. En la región de Cataluña, España, el último año de secundaria, se propone un trabajo similar a una Tesis, la del Bachiller, de temática libre.

Elisabet, me había visto escribiendo y trabajando sin un fin claro sobre esta lengua que aparentemente yo estaba inventando, y me propuso realizar este Trabajo de Búsqueda sobre las Lenguas Inventadas, trabajo al que yo llamé "Una Lengua para el Mundo" (utu anse fe sayone), en el cual redacté la temática de Lenguas creadas por el hombre con diferentes finalidades, la problemática del imperialismo lingüístico y las soluciones buscadas por los creadores de lenguas, con la intención de mostrar una monografía en la que yo presentaba mi lengua personal, como un prototipo de creación lingüística.

De más está decir, que fue imposible poner la verdad del asunto, es decir: "no creé esta lengua, sino que la recordé". Quienes evaluaron el trabajo, estaban fascinados con el mismo, y yo pude por primera vez, expresar mi lengua a otras personas que al fin se interesaban por ella, y al fin también, pude encontrar un eje para lo que hacía: empezar a organizarla.

Dentro de ese trabajo, la lengua comenzó a organizarse en un primer nivel, puesto que tras presentar el trabajo, seguí recordando y modificando su gramática de acuerdo a las coordenadas correspondientes de la antigüedad: mejores enclíticos, mejores etimologías, grafologías, etc.

A pesar de que fue un leve trabajo para mí, no deja de ser uno de los más importantes que he hecho en mi vida, algo que debo agradecerle eternamente a mi profesora de Latín, tutora de mi trabajo, por haberme permitido expresarlo, plasmarlo y presentarlo ante otros que se mostraron agradecidos por el tema.

Ese trabajo fue la inercia para unificar todos mis previos intentos de organización de la lengua, llevándome al punto de redactar este libro, en el que aglomero las bases, el origen histórico y personal, cómo fui redactándola, cómo fui utilizándola, mejorándola, y recordando su verdadera función.

Hoy, no deja de ser una presentación para aquellos afines a la temática lingüística, para aquellos que se interesan por la creación de lenguas, por la historia de las lenguas, pero no deja tampoco de ser una esperanza de reconexión con nuestras lenguas.

Aprender estas lenguas que ya no pertenecen a ninguna nación, hacen valorar las miles de lenguas que existen en el mundo, igualando a todas en importancia, sin hacer desmérito de unas y gloria de otras, reencontrándonos con una manera de comunicarnos interlingüísticamente neutra a las ideologías y nacionalismos humanos.

Espero puedan disfrutar y aprender un poco más sobre esta lengua.


Sanah al'amytay!
(Os saludo en mi palabra, que Dios los Bendiga)


Orígenes


LA HISTORIA DE LA LENGUA

Desde pequeño, siempre me he cuestionado el por qué las personas utilizaban tantas palabras para decir las cosas, algo que me llevó a pensar, por qué se utilizan las palabras, y por qué suenan como suenan y… de dónde vienen las palabras… A veces, las solía pronunciar de otra manera para ver si tenían algún significado nuevo para mí, o escribía diferente, para saber si podía entender las cosas de otra forma. Muchas veces, intentaba hablar mal en castellano esperando hablar otra lengua, y a veces, solía decir muchas palabras en portugués sin saber cuál era el portugués.
Pero este afán de buscar nuevas palabras fue desapareciendo esporádicamente, hasta el punto de ni pensar en ello. Hasta que todo comenzó a confluir en un momento decisivo de mi vida, concretamente alrededor de mis 12 años, cuando comencé a "recordar".
Desde el día que comencé a recordar de una manera exagerada y dolorosa en aquella clase de Historia en mi aula de sexto grado, sobre todo lo que años posteriores pude saber a qué se referían, también comencé a recordar palabras que resonaban conmigo.
Palabras rudas y simples, en lenguaje abstracto, a su vez, con una escritura similar a la jeroglífica, en algunos casos igualándola, con la cual comenzaba a anotar cosas que realmente me importaban o que sólo yo debía saber.
Pronto, esta lengua se fue complejizando, y comenzó a tener muchas más palabras y conectores. Pero también, nuevas formas de decirlas aparecieron, por lo que ya no sabía si se trataba sólo de una o más lenguas. Lo que sí sabía, es que ya podía escribir en cursiva en esta lengua, y a veces realizaba escritos y resúmenes enteros en la misma, explicando cosas que recordaba, o que me pasaban, cosas íntimas.









Según mis recuerdos, esta lengua venía de un país al que llamaban "Gaípti", que tuvo su época de auge alrededor del 8000 a.C. Pero a su vez, muchos más países y culturas comenzaron a surgir en mi mente, los cuales todos tenían sus formas de hablar.
A mis 13 años, mis Guías Espirituales, aquellos a quienes no veía pero sí sentía, me dijeron que a partir de ese momento, comenzaría a recordar muchas cosas, que debía organizarlas, y fue así que comencé a recordar aquellas civilizaciones. Pero año más tarde, esas palabras que recordaba sueltas, comenzaron a prolongarse con cada recuerdo, para lo cual nuevamente volvieron a especificarme: "organiza estas lenguas para ser una, y háblala al mundo". Nunca supe y tal vez no sabré en los próximos años, cuál era la finalidad de esa organización. A pesar de esa duda, mi intento en ese momento, alrededor de los 14 y 15 años, fue comenzar a poner en orden esta lengua.
Comenzaba a tomar sentido tras tantas modificaciones, una tras otra, cuadros lingüísticos, comparaciones con otras lenguas, incluso modos lingüísticos que no conocí su existencia en el mundo real hasta 2 o 3 años después cuando comencé a estudiar Latín en el Bachillerato.
Hasta ese entonces, realicé cientos de escritos diferentes e intentos de grafología, lingüística, organización etimológica, y orden cabalístico, sin saber cuál era su verdadero fin, pero sin embargo, entre clase y clase, tarea y tarea escolar, ponía fuerte énfasis en reorganizar una y otra vez esta lengua precaria y a la vez compleja que llegaba a mi mente.
Muchos amigos pusieron su intención de querer aprender algo de esta lengua, y comunicarse ¡aunque sea conmigo! Pero hacerlo… Yo, hablaba con mis gatos, pero como nadie me respondía, era difícil practicarla, y por lo tanto, muchas palabras se perdían, a la vez que intentaba hacerlas cada vez más fácil de pronunciar, no podía decir una frase completa sin pensar bien en ella, me veía como un adulto intentando aprender inglés con un bebé que sólo puede articular algunas palabras.
Sin embargo, las fuerzas no desaparecieron, y seguí organizándola, hasta el momento en que amigos y otras personas que me escuchaban por primera vez, me insistían en publicar un libro sobre esta lengua. Yo no me veía capaz aún, ya que no sabía si estaba del todo terminada, cosa que es obvio que no es así, pero quería al menos tener una base firme antes de presentarla a una cantidad importante de personas.
Ahora, tal vez sea el momento… Esta lengua, es como una esperanza para mí, un sueño, del cual no entiendo su verdadero propósito, pero no obstante eso, sigo queriéndola y perfeccionándola. Tal vez, para mí hoy esto no tenga mucho sentido, pero mi intensión es que alguna persona encuentre este libro, y sepa al fin, cuál es su finalidad…
Sin más,

Hen-ath kai ytay
(Gracias al Cielo y a todos ustedes)



Historia Oculta de la Lengua

"Una vez, en mi remota infancia, una sabia mujer me enseñó una lengua, la lengua que todos hablaban. En aquel entonces, se hablaba de mundo, pero el mundo no pasaba más allá de las dispersas islas de los helenios y del desierto de Uruk en el este, donde ya se perdía en los dialectos de los Montes Solares. Pero pequeño o no, según el mundo conocido haya sido, la lengua era "mundial", y los sabios se enorgullecían de ella. Pero el sur trajo sus guerras y sus lenguas, y los imperios nacientes siempre desean imponer sus verdades, para así dominar lo nuevo, y así se hizo, que prohibida esta lengua fue. Pocos valientes la recordaron con orgullo, y menos fueron aquellos que sobrevivieron para hablarla; pero Zazik, aquella sacerdotisa de trenzas firmes, me dijo: 'te enseñaré una lengua, para que tus congénitos hagan de ésta en gloria como una vez lo fue, y así unir los mundos bajo los jardines de Bab-îli'. Por eso hoy os enseño esta lengua, para que en vuestras palabras resurja el poder de los imperios…"
Este es un fragmento resumido del Capítulo "El Renacer", de uno de mis escritos. Hace alusión al momento en que la lengua Sayónica tenía la intensión de seguir siendo hablada tras tantos golpes de la Historia.
Pero para entender el origen del Sayónico, hay que rever la Historia de la Humanidad, la manera en que las lenguas fueron extendiéndose y mezclándose a lo largo del mundo, y para eso, también hay que recurrir al origen lingüístico del Sayónico, es decir, la lengua a la que yo desde los 11 o 12 años llamaba: "Gaíptico".
Por esta misma razón, presento a continuación un trabajo puramente de agrado personal en un primer momento, en el que abarqué todas estas temáticas y su finalidad era la de hacer que la gente que me rodeaba conociera la lengua que yo recordaba a duras penas desde mi infancia:

A tener en cuenta: el siguiente texto a presentar es un trabajo que fui organizando desde mis 15 años por agrado personal, que luego fue un esbozo para el Trabajo a presentar para la Tesis de Bachiller en el 2006, por lo cual fue modificado para parecer más coherente y científico, con información y bibliografía extra a mi información, capaz de sustentar, no mis "teorías históricas", como digo, sino mis "Recuerdos y memorias".

Esta lengua a presentar, es el producto de los 5 años que he trabajado sobre la organización de palabras. Aunque mi afinidad por la "literatura inexistente" fue razón para escribir mis primeras palabras, poco a poco vi cómo éstas marcaban mi entusiasmo léxico, tales como "bafém" (esperanza), se convertían en más que palabras y tomaban cada una su propia historia, su propio origen y su propio significado. Dejaban de existir las transcripciones literalmente dichas del castellano a esta lengua sin nombre, y comenzaban a hacerse únicas y propias de la lengua, y así me vi escribiendo palabras como "dóbash", cuya traducción más similar a la castellana es: "tenía que ser", "ya lo veía venir" o "ahí vamos, pues". Pero había más tras eso, las palabras tenían más palabras hermanas, de las que nacían nuevas, unas iguales, y otras totalmente diferentes, sinónimos, complejidades, y de pronto, una vida. Cada palabra y cada letra tenía su propia vida, su propio origen y transcurrir, y todas juntas ellas, formaron algo mucho más grande, formaron un texto capaz de generar una historia, la historia del "GAÍPTICO".
Fue entonces que leí su historia de mi propia mente, el país que lo vio crecer, las gentes que lo hablaban y las gentes que dejaron de hablarlo. Estas últimas en particular, abrieron todo un nuevo mundo para mí, porque todas las lenguas que rodeaban mi "País", tenían semejanzas entre sí, pero faltaba algo, un origen en común más allá de cualquier expectativa paleográfica o epigráfica, como lo es el Proto-Sumerio. Fue entonces que a través de la observación de lo poco que se sabe sobre las lenguas antiguas, pude comprender que podía hacer que esa lengua se uniese perfectamente a ese período desconocido de la historia y diese origen, si no a todas, a la mayoría de las lenguas que se hablaron en el norte de África y en todo el Medio Oriente.
La complejidad de la lengua lleva a un punto complicado de la historia de la que no se sabe generalmente nada, y por ello, según mitos y leyenda de los orígenes, aquellos que más marcan el camino de la evolución social y lingüística, fui recordando mi propia historia. Durante tres años, a pesar de que es poco, he pensado mucho sobre ello, he intentado contactar con egiptólogos como Zahi Hawass, lingüistas, historiadores e historiadores de lo desconocido, para pedir ayuda y opinión sobre mis memorias históricas y trabajos, que a pesar de no ser mucho, fue todo lo que en cinco años, desde mis trece a los diecisiete, pude hacer y planificar, sobre nuestra propia historia.
Gracias al Trabajo de Búsqueda (Treball de Recerca) que nos plantean los Institutos de Catalunya, pude al fin dar crédito completo de mi trabajo durante esta, si no total, casi, vida. Sé que no presento, tal vez, tantas bases o tanta información como en cualquier otro trabajo que se pueda realizar, y la razón más obvia ante esto es porque sobre mi trabajo, no hay mucha información que recoger, o, si la hay, puede no ser relevante en su totalidad. Este trabajo que presento como Monografía, no es simplemente un Trabajo de Búsqueda y recopilación de información, sino un trabajo de búsqueda de información para dar crédito a lo que es sólo el comienzo de una larga investigación sobre terreno real, sobre nuestra propia historia a través de la lengua.
He aquí un texto escrito por mí a partir de mis recuerdos, más abajo traducido en dos de los primeros dialectos que recordé en mi pubertad:

La primera de ellas es Gaíptico del Este y Sur, es decir de las costas del Nilo y Montañas del Mar Rojo; y la segunda, es Gaíptico del Oeste y el Norte, es decir del Delta e islas mediterráneas y de la actual Libia. Siempre aproximadamente a mis recuerdos: lenguas habladas ente el 9.000 y el 7.000 a.C.














En los comienzos

"Cuando desde el Océano Atlántico los barcos de los atlantes" pasaron por el Canal Medio hacia el Mar de Tierras, trajeron consigo las lenguas del mar y del desierto. Allí donde acaba el largo río de riquezas, hicieron sus casas y tuvieron sus hijos. De los hijos de los negros del sur, de los oscuros del oeste, de los fuertes del este y de los blancos del norte, nació desde el Cielo a la Tierra la lengua y los libros que crearían sobre el verde fértil, las gentes y la lengua que crearían todo lo demás.
La gente y la lengua de "Las Altas Riquezas".

Gwnapëie

"Jwbs nass Athlón Ünkdash "edehleni" wübëi svassor he Nemisse Wab siff Thänglui Gaum, shatswn dhutor gaumis të üngis priansuti. Néf jwts ôngûl èptisis fá shef, skaor nwtis xafunai ti souptor nwtis numi. Nass wifis jashûlis numöi, nabtahis kajshûlis, tahis strotûlis ti haris anghais, brëgnor nass ati nô thänglu priansutö ti thampëi nae skilluènn pal etarûl ptejë smónitëpriansutïe næ thloh kuà toh skilluènnswn. Smónë ti priansutö ná"Gaípti"."

Wunapëien

Jwba nass lë Athlonisse Wnkdashë si"edehleni" wubëi vassorok he lë Nemisse Wabë siff lë Thänglisse Gam, shatnui dhutorui lëi ansëi na gam te na wng. Nef jwta lë ongusse fá faltu, sekorui nos xafuni ti swptorui nos numi. Nass löi numöi si jashissi na wif, keni si kajshissi na nabtah, si trotissi na tah ti si anghissi na har, bregnoru nass ati nô ter kene ansö te thampi nae killennu pal lë etarisse ptejë moni te ans
nae olu kuá toh killéwi. Lë monë te lë ansë na "Gaíbiti".




Ansatis Hishuf

La historia de una Lengua

Para escribir y reconstruir una historia de la que poco o nada se sabe, es necesario dejarse llevar por la imaginación y las deducciones ante lo que nos cuentan, leemos y nos contaron. En varios sitios y libros se menciona la pregunta de "¿fueron los mitos historias reales?", y esa es una pregunta que me cautivó, porque nadie sabe su respuesta. Lo interesante es cómo los mitos, los dioses y los héroes en la historia, coinciden en todas las religiones del mundo extinguidas, así como hoy coinciden en las nuestras las historias de los hebreos.
Zeus, Ra, Indra, Ada, Marduk, esos fueron algunos de los primeros nombres que determinaron al dios Sol, el dios de dioses. Pero, ¿quién trajo a este dios a las tierras del Mediterráneo Oriental? ¿Quién trajo consigo a un espíritu más allá de la misma existencia o adoración que emanaba el sol?
He leído sobre esto, sin poder decir concretamente dónde, puesto que he leído decenas de artículos donde se hacía mención de mitos, mitos escondidos de las antiguas religiones. Decían los estudiosos o los "deductores", que hubo una persona que trajo consigo el nombre de "DIOS" para el "mar cerrado", el Mediterráneo. Muchas historias hablan sobre dioses capaces de semejarse a humanos, pero aunque nos suene más el mito de los griegos ante la personificación de los dioses, no fueron ellos los que trajeron consigo esta historia, sino que fueron los egipcios y los mesopotámicos, los más antiguos egipcios y mesopotámicos. Ellos, a diferencia de otras culturas, tenían dos clases de dioses dentro de sus credos: aquellos que sentían, los capaces de hacerse sentir mediante las estrellas y los animales, la Naturaleza y el Universo, y aquellos a los que veían, los Maestros.
Una leyenda que pude rescatar de entre tantos escritos, uniendo la historia de los demás, fue más o menos una que hablaba sobre un ser vestido de blanco, que vino desde el oeste en una barca. El oeste para los antiguos, es donde los muertos iban a parar, ya que era el sitio donde el mayor espíritu de todos, el Sol, moría al anochecer. Este ser, venía acompañado de su mujer en la barca, la barca que venía del "Inframundo". Su mundo, dijeron a los nativos al llegar, estaba en pleno caos, y decidieron salir de sus tierras y vivir en nuevas, repartiendo la palabra de los Cielos, la Sabiduría. Sus nombres cambiaron varias veces desde su origen; en gaíptico, sus nombres son Hosser e Ithas, el Rey de los Cielos, y su esposa, la Sabiduría personificada. Ambos recorrieron el mundo oriental, pero volcaron todo su empeño en la tierra del Gran Río, donde siglos más tarde, fueron llamados Osiris e Isis. Ellos crearon el mundo como lo conocemos a través de los conocimientos que impartieron en los mundos nuevos, donde no el Mar, sino el Sol, era lo más importante. Ellos enseñaron a las gentes de la ría todo sobre los dioses que no se ven, y nombraron al fin a la energía, al dios, que todo lo creó: "El Viejo Diez" le llamaron, "Sáun"; su hogar era el universo visible, el "Galpe", y todo su Universo fue el llamado "Nûn". Pronto creó la Luz, "Re", y su espíritu más grande: "Ra", el Sol. El sol fue renombrado por todas las regiones, cada uno con su respectivo nombre según sus viejas creencias y dialectos, mientras tanto, las tierras del Valle del Nilo, seguían su curso a la superioridad.
Es aquí cuando el mito que poco a poco reuní, acaba. Dos de los dioses más renombrados en Egipto, Osiris e Isis, que dieron origen a todas las leyendas anteriores y posteriores a su existencia y vida en la Tierra. Ellos crearon los mundos que yo intento analizar, ¿existieron? Esta es mi teoría acorde a mis recuerdos:

Según John y Mary Gribbin, escritores de temas científicos para jóvenes, "Somos hijos del hielo". Así declararon en su libro "Hijos del Hielo", en el que hablan sobre la aparición de la raza humana tal y como la conocemos.
Las investigaciones científicas sobre la historia más allá de los relatos de la Biblia, comenzaron a surgir en plena Revolución Industrial, en Francia e Inglaterra. El reciente comercio de carbón y minerales terrestres para el funcionamiento de las fábricas durante el siglo XVIII, provocó un gran despliegue minero que terminó en la clasificación de los estratos de donde los minerales eran extraídos. Los estratos fueron nombrados Primario, Secundario y Terciario, etapas de la era geológica que hoy conocemos por las épocas en que nació la vida, y el Terciario por la presencia de los Dinosaurios. Estas épocas geológicas presentaban a simple vista unos niveles aluviales que hicieron pensar en el famoso Diluvio Universal. Pero no fue hasta el año 1829, en que no se llevó a cabo el estudio de los estratos superiores, un estrato concretamente, el cual descubrió y analizó Desnoyers, llamándolo Cuaternario. Los estudios posteriores realizados por Charles Lyell (1839), trajeron un nombre reconocido, el Pleistoceno, la última de las eras de la Tierra. Pero tardó en saberse, más allá de que los conceptos bíblicos dejaron de utilizarse por las constantes renovaciones sociales, el hecho de que no fue el Diluvio lo que causó esa estratificación aluvial, sino que fueron las Glaciaciones. Poco a poco científicos de toda Europa comenzaron a colaborar con estas investigaciones, incluso un conocido seguidor de Lyell, Charles Darwin. Uniendo todos los conocimientos obtenidos durante este período llamado "el actualismo", se pudo dividir el Pleistoceno en cuatro glaciaciones, las llamadas: Günz, Mindel, Riss y Würm.
Las investigaciones de Pierre y Marie Curie, en las que demostraron el calor que emanaba la materia, dieron paso a la comprobación histórica con la reciente prueba de Carbono 14, con la que determinaron la edad del Cuaternario entre los años 2.200.000 a.C. al 10.000 a.C. El Cuaternario fue dividido en dos partes, la primera el Pleistoceno, y por última una nueva, el llamado Holoceno.
Como explica el matrimonio Gribbin, el Holoceno fue el último período geológico y la primer era del animal llamado Homo. El período Holoceno, se caracteriza por haber sido espectador de la última gran glaciación, la llamada Würm.
Würm, fue la glaciación más grande que vivió el humano durante toda su historia. Los hielos de Würm, cubrían todo el Polo Norte, el país de Beringia, Groenlandia, el mar de Islandia, y por tierra, llegaba a Terranova, sur de Francia y Alpes, Europa central, Siberia, los Grandes Lagos de Norteamérica y Nueva York.









Por consiguiente, el planeta entero sufría de terribles sequías; los mares que hoy conocemos eran plataformas terrestres, con un nivel del mar más de 150 metros menos que hoy; las selvas se convertían en bosques y los bosques en sabanas. Los bosques y las selvas, eran el hogar de los Australopitecos, que al verse desprovistos de alimento de las copas de los árboles, dio lugar al Homo Hábilis y al Homo Erectus. Este último fue producto de la necesidad de buscar nuevos sitios donde comer, y comenzó a extenderse por todo África, y hacia el norte, los bosques y sabanas del subsahara, y la planicie del hoy Mar Rojo más allá de Etiopía. Es así como los Gribbin determinaron que somos hijos del hielo, porque de no ser por las sequías causadas por la glaciación Würm, la especie Homo, procedente del Erectus, jamás hubiese existido.
Tierras hoy sumergidas fueron las que permitieron a las especies Homo recorrer el mundo en el período del Holoceno, llegando a Europa (Neandertal), a Asia, el Presbytis, el Rhinophitecus, el Szechuanopithecus, el Hylobates, el Bongo, el Symphalangus y el Gigantopithecus, y en toda la cuenca mediterránea, África y Oriente Medio, el Macaca. Los asiáticos se dispersaron por el país de Beringia llegando a las Américas, y los subsaharianos, se desplazaron hacia el oeste, a los estrechos que unían África con las islas del Atlántico central.
Durante el período histórico del Holoceno más cercano, entre el 15.000 y el 13.000 a.C., se generó un desplazamiento de homínidos y Homos ya conformados como Sapiens, que provocó un gran cambio en la superficie del planeta. Entre las razas comenzaban a competir por las posiciones territoriales, y razas como el famoso Hombre de las Cavernas, el Neandertal, se extinguió ante los nuevos Sapiens, aquellos que decoraban sus cabellos con huesos de aves y mamíferos pequeños y tenían conocimiento de la estilización y la cultura. Pero otras culturas aisladas, como las de las costas que poco a poco se convirtieron en islas, tales como la planicie de Cabo Verde, la planicie Canaria, Java, Australia, Borneo, Papua, Lemuria y Niponia, obtuvieron su propio presente y futuro sin enemigos naturales. Esto llevó a algunas tribus a crear casas y formas de cultivo alternativas, y por ende, una organización entre la creciente sociedad.
Este período histórico, es regularmente conocido por los historiadores, puesto que los humanos asentados y migratorios buscaban las costas para guiarse en los recorridos, y las costas por las que habitaron, hoy son plataformas marinas. Por esta razón, es aquí donde comienza la historia que yo propongo como verídica y más propia lo humanamente posible, guiándome por lo que he visto, deducido y desde luego, recordado.

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Desde luego, descartaré aquí toda la historia previa generada a partir de los que hoy conocemos despectivamente como "extraterrestres", ya que quiero enfocarme en el movimiento pura y exclusivamente de la Humanidad.

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La gente aislada de las tierras insulares como las atlánticas, sufrieron ese aislamiento por el comienzo del gran derretimiento polar en el 13.000 a.C. Su aislamiento fue la primer causa de su gran crecimiento como humanos y sociedad, como civilización.
Platón escribió una historia en uno de sus libros, sobre un mito, una leyenda, que un sacerdote egipcio había contado a su abuelo, y su abuelo lo había contado a su padre, y su padre a él. Tres generaciones hubo de filósofos que llevaron en su boca esta leyenda, cosa que crea demasiado desajuste en la veracidad y la certeza de las cosas expuestas, a tal punto en que muchos hoy creen que esta leyenda no fue más que un mito para explicar el bien y el mal de una sociedad en un paraíso utópico con un final de moraleja. La leyenda que Platón contó, fue la de un país al que llamó Atlántida, que se generó en una isla apartada de todo, con gran sabiduría y cultura, una civilización utópica propiamente dicha, donde la ley y el orden dominaban todo. Pero Platón se dispuso a dejar indicios históricos y geológicos que, a pesar de no ser muy claros, pueden ser analizados. Dijo que esta cultura se desarrolló más allá de los Pilares de Hércules, en una gran isla que a pesar de su sabiduría, cometió graves errores, llevándolos a una guerra. La guerra no fue aprobada por los dioses, y éstos les castigaron, hundiéndolos bajo las aguas del océano tres milenios más tarde.
Viendo esto, podemos deducir que la primera cultura civilizada, fue originaria del océano Atlántico, con gran evolución social, debido a su aislamiento total. Los marineros griegos, describían los Pilares de Hércules como el fin del mar conocido, el mar Mediterráneo, cosa obvia que estos Pilares no son más ni menos que el Estrecho de Gibraltar. Toda esta historia fascinante y todo este relato con final terrorífico, se desarrolló, según Platón, al oeste del mundo, donde cae el sol, más allá del mar conocido, y en el año 10.500 antes de Cristo. Esta fecha, es clave para la civilización, si más si menos entre el 10.500 y el 9.000, porque fue su fin. Pero, geológicamente hablando, vemos que en estos dos milenios, mayormente en el 10.000, fue el fin de Würm, y por lo tanto, el comienzo del gran deshielo. Durante este milenio, varias tierras desaparecieron a lo largo de todo el Atlántico por el deshielo de Islandia, Groenlandia e islas del Polo Norte, y a lo largo del Pacífico por la desaparición del país congelado de Beringia, puente entre Asia y América del Norte.
El deshielo de los océanos, provocó cambios en los continentes, cosa que implicó nuevas migraciones hacia el sur, por parte de los europeos, hacia el este y norte central por parte de los asiáticos, y hacia el norte por parte de los africanos. Tribus nómadas comenzaron a refugiarse en los oasis de todo el mundo en constante desertificación, y en las montañas por parte de los nórdicos. Fue así que muchos se centraron en Medio Oriente venideros desde Europa Sur, único lugar donde el clima no parecía cambiar bruscamente como en el norte. Los asentamientos del 9.000 antes de Cristo, dieron origen a los primeros sedentarios de las tierras de Mesopotamia y del Valle del Mar Muerto.
Los sedentarios se vieron obligados a lanzar las semillas que consigo llevaban para moler y alimentarse al éstas volverse secas y duras. Esto provocó la aparición de la agricultura básica, la "siembra al boleo", ya que vieron que de un grano podían crear una planta y cientos de granos más.
Pero el cambio seguía en los océanos. Asentamientos desaparecían de las costas, y muchos se arriesgaban a adentrarse a los mares en busca de nuevas costas. La cultura que Platón llamó Atlante, con gran capacidad de desplazamientos marinos, llegó a las costas del Magreb e Iberia, donde se asentaron más rústicamente y se adentraron al que llamamos Nuevo Mundo, el Mediterráneo. Aquí las gentes vivían de la misma naturaleza, con siembra y ganadería rústica en África y Oriente Medio, mientras que en Europa había tribus aún dedicadas a la caza y recolección.
Como expliqué anteriormente a través de la leyenda egipcia de la llegada de los siete hermanos, dos de los cuales eran marido y mujer, Hosser e Ithas, la gente civilizada, blanca y sabia, llegó en barcas desde el oeste por el mar y se asentaron en todas las costas.
La geografía mediterránea aún conservaba vestigios de tierras altas, como sedimentos del Delta del Nilo, plataforma en el norte del Adriático, inexistencia del Mar Marmara y oeste del Mar Negro, extensiones de tierra en Sicilia, Malta, islas Baleares y Túnez, a demás de más islotes e islas más grandes en el Mar Egeo. El Mar Rojo ya estaba abierto hacia el Océano Índico en el estrecho que une Djbuti con Yemen, y penínsulas como Lemuria comenzaban a transformarse en islas.
En este momento, es cuando las tribus comienzan a tener cultura propia debido a la diversidad de homos que comienzan a converger. Yo he puesto a estas tribus viejas, los nombres que recuerdo para ellos en aquellas épocas.

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A continuación, comienza la historia como yo la recuerdo…

Cuando la sequía y los cambios climáticos afectaron bruscamente entre los años 9.500 y 9.000 a los oasis y sabanas del Sahara central y sur, las gentes nómadas que habitaban estas tierras se dispersaron buscando tierras ricas. Esta gente es a la que llamaré Takatu. Son gentes nómadas de las que poco conocimiento de ellos se tiene. Las únicas tribus cada vez más reducidas, perduran aún en las montañas de Malí, con una cantidad de 100.000 habitantes directos, tribu que se hace llamar Dogon. Los Dogon fueron una de las ramas Takatu que encontró su sitio en los oasis que creaba el río Níger al suroeste del Sahara; las demás fueron hacia el norte. Los del norte, se dividieron en dos ramas por diferencias de credos religiosos, problemas que originaron dos hermanos hijos de los dioses, uno macabro y el otro sabio. La parte que siguió el poder del macabro, se convirtió en nómada del desierto, las gentes que llamo Ahma, y la otra rama, se dirigió hacia el norte, dejando tribus en su camino, que posteriormente crearían las gentes del Bereber.
Cruzando el desierto y las montañas del Atlas, seguidos por la desertificación que avanzaba hacia el norte, se vieron obligados a cruzar lo que hoy conocemos como el Estrecho de Gibraltar (anteriormente, las costas estaban más cercas que hoy por el nivel bajo del mar), donde, al llegar del otro lado alrededor del año 9.200 a.C., se encontraron con asentamientos costeros de los exiliados "atlantes", con quienes compartieron hogar y vida. Muchos lograron cruzar a islas como las Canarias, que poco a poco dejaban de ser una gran isla para convertirse en un archipiélago. Siguiendo su curso hacia el norte, las tribus de cazadores y recolectores de Iberia central, acompañaron a los inmigrantes en su transcurso por el sur y centro de la región peninsular, creando la raza Thatar. La llamé así, porque Thatar en gaíptico significa Padre, y esta cultura fue crucial para la posterior colonización de África norte y Europa sur, creando los siguientes países. Los que se dirigieron hacia el este (Valencia y Murcia) dejaron las tierras para trasladarse a las islas Baleares, a las que llamo Thanaki Mirthi.


En la isla de Täknah (Mallorca), fueron asentados los pueblos pequeños y marinos llamados Woyak, mientras que por el sur, los ahora llamados Atlantamaris, que vivían del mar, comenzaban a recorrer las costas montañosas del actual Magreb, colonizando las penínsulas e ínsulas de Túnez, Malta y Sicilia, donde los asentamientos marítimos desplazaron la lengua por los nativos, de los cuales adoptaron palabras también. Aquí nació el "Atlante Rápido", llamado así porque dejó de ser el atlante una lengua dulce y se convirtió en una lengua para la simple comunicación entre colonizadores y nativos.
Siguiendo las costas del sur, llegaron a las fértiles tierras de Libia, donde los atlantes pusieron sus primeros asentamientos. Los sabios sacerdotes atlantes, siguieron su recorrido por la costa hasta llegar al Delta del Gran Río, donde se encontraron dentro con tribus nómadas que los recibieron como hijos de los dioses: Hosser e Ithas. Ellos trajeron al mundo nuevo el mundo de los atlantes, la gente "que venía de las estrellas" (como expliqué, el oeste era tierra de dioses), y por ello fueron llamados "Edehlenios", que en gaíptico viejo significa "los de las estrellas".
Comenzaron así los asentamientos en el Valle del Nilo, sitio en el que cada 100 o más años convergen tribus de varios sitios. Este hecho fue rápidamente adelantado, ya que el cambio climático aceleraba los procesos naturales, y provocó la desertificación del Cuerno de África (Somalia), y del sureste y oeste del Sahara; esto provocó que los etiópicos cruzaran las cadenas montañosas del este y se asentaran en los valles del Nilo sur, donde apareció la raza Nubis. Ésta subió a través del valle mientras los etiópicos subían por la costa del Mar Rojo, y a su vez, los nómadas Ahma volvían del oeste reclamando tierras fértiles y agua. La unión de tantas culturas en el Delta y sur del delta, crearon un lenguaje abstracto y duro con el que se comunicaban las cinco o cuatro lenguas que allí se encontraron en las épocas de sequías. Esta mezcla de lenguas, creó lo que llamaremos Pre-Gaíptico.
Gaípti viene de una expresión atlante respecto a las tierras que encontraron al ver las riquezas que poseía. Cuanto más se adentraban al río, más riquezas se encontraban, tanto agrícolas y ganaderas como minerales, y por ello llamaron esa tierra como "Las Altas Riquezas". Alto, en lengua atlante rápido, se decía "gaing", y riqueza, en el dialecto anterior al pre-gaíptico, se decía éptes, lo que al unirlo, fue dicho como Gaingébites = Gainebitis = Gaiébtis = Gaíptis = Gaípti.





A su vez, las corrientes cultas seguían pronunciando las palabras de un modo similar al Atlante, en el cual Altas se decía "Gaín", y de Riquezas era "Íbitis", por lo que la Alta Sociedad lo llamaba "Gaíbiti"
Una vez conformado el asentamiento, el curso de los nómadas del oeste siguió hacia el este por el Sinaí, donde más al norte se encontraron con los sedentarios de Medio Oriente. Su cruza racial, provocó un desplazamiento de culturas hacia las otras regiones sedentarias primitivas que adquirieron los conocimientos de los hijos de los dioses. Éstos crearon las tierras de un país al que llamo Babblonk o Uruki, o la Vieja Sumeria. Las corrientes nómadas entre el nuevo valle sur, crearon el Proto Elemita, que habitó la zona de congruencia de los ríos Éufrates y Tigris, en el Golfo Pérsico. Sus corrientes subieron hacia arriba creando nuevos reinos como la más antigua Babilonia, los nómadas del este y lemurinos, que siguieron el curso del mar hasta llegar al sur de la India. Hacia el 8.800, el país de Gaípti ya estaba conformado, y el fin de la gran glaciación ya había cubierto todas las superficies bajas de la tierra convirtiéndolas en plataformas marinas. Esto provocó la desaparición de Lemuria y otras tierras, lo que hizo naufragar a toda una civilización por el Océano Índico. Adentrándose por el Mar Rojo, llegaron al viejo Canal de Suez, donde se asentaron para seguir hacia el norte. Al encontrarse con el mar Mediterráneo, colonizaron el norte de la pared oriental (Líbano y Siria), mezclándose con los nativos hasta crear a los Proto-Fenicios (Fenisis). Éstos descubrieron Anatolia, Chipre y Creta por su habilidad marítima, llevando a cabo excursiones por el norte, donde se encontraron a viejas culturas europeas salvajes en la planicie del Mar Negro, que poco a poco se convertía en mar por el crecido cauce del río Danubio que traía consigo el deshielo de los glaciares alpinos. De la cruza de sus razas, nacieron las raíces "helenitas", que dieron origen a los viejos Hittais, a las Amazonias, a los Proto-Minoicos y Egeos.
Hacia el 7.000 antes de Cristo, nuevas migraciones comenzaron a acarrear problemas en todas las zonas mediterráneas. Desertificación, inundaciones, invasiones extranjeras, etc., todas ellas factores de desorden político-social, que dieron origen a tribus refugiadas y nuevas formas de vida y cultura. En medio Oriente, apareció el llamado Proto-Sumerio, casi al mismo tiempo que el Proto-Sinaítico, causa del cruce de tantas razas. El chipriota se extendía hasta las demás islas y costas, y los desbarajustes políticos y climáticos que acaecían en la península arábiga y en la Mesopotamia, llevaron a nómadas Baldu al exilio. Éstos se refugiaron en las montañas del norte (el Cáucaso), donde siguiendo el curso del mar Caspio se adentraron en las vastas tierras de Europa y Asia centrales, refugiándose y conviviendo como siglos atrás en los montes que hoy se conocen como Urales.



Mientras los problemas entre las naciones sedentarias y nómadas seguían vigentes en Medio Oriente y África, otro congelamiento planetario repentino traería consigo el exilio climático de los Baldu al sureste, mientras que los índicos, descendientes de los elemitas, comenzaban a crear su propio mundo apartados de todo en el Lejano Oriente (China, Indochina y Japón). La cuenca del Ganges en la India, comenzaba a albergar cientos de tribus que se distribuían por todos los territorios, y en América, los indios comenzaban a obtener sus definidas culturas por todo Canadá y la cordillera de las Rocosas.
Desde el viejo etiópico, comenzaba a conformarse del otro lado del Mar Rojo, las tribus nómadas que comenzaban a subir desde Yemen hacia el desierto, a las que llamo Bayu, y se conocen como proto-arábigo, una lengua y escritura que daría origen al Árabe.
Entre el 6.000 y 5.000 a.C., finalizó esta etapa fría, que acabó con el derretimiento de las capas de hielo en los mares nórdicos como en Noruega norte y Siberia, y por consiguiente, con la conformación de las costas que hoy en día existen. A demás, la repentina circulación de agua dulce por los océanos, trajo tormentas enormes que envolvieron el planeta como un contrapeso a los cambios ocurridos, aquello que hoy se conoce bíblicamente como "Diluvio Universal". Bretaña se separó poco a poco del continente, como las islas de Dinamarca; las costas de Iberia y Galia se sumergieron; el río Po desembocó en la planicie del Adriático el deshielo de los Alpes; Malta se redujo a dos islas, el Delta quedó reducido como las costas de Tunisia, Java se separó de Sumatra, los terrenos de Anatolia (Turquía) se abrieron dejando paso a la creación del Mar Marmara y el oeste del Mar Negro, con lo que desaparecieron los países de la plana; aquí también se origina el período Sumerio, que da origen a los babilonios y antiguos semitas. Las Bahamas quedaron reducidas a islas, como Cuba y Santo Domingo. Oceanía quedó aislada, por lo que las tribus indígenas siguieron haciendo lo mismo que hicieron siempre, como en Borneo y Papua. La crecida del mar Báltico, atrajo asentamientos de tribus ancestrales en lo que hoy se conoce como Estonia y Lituania. En este momento, el Baldu se dividió en dos ramas, una se dirigió al sureste y la otra al suroeste. Ambos los llamaré Balduthinios, aunque los científicos y antropólogos hoy los llamen con el nombre de Indoeuropeos. Los balduthinios del sureste, siguieron el recorrido de las montañas hasta el Himalaya, donde se encontraron con los viejos elemitas y los índicos. Éstos crearon así nuevas corrientes culturales y sociales que crearon los brahmi y otras ramas indias, al momento en que apareció el Proto-Chino.
Los que se dirigieron al suroeste, se dividieron en los del norte y los del sur. Los del norte recorrían Europa central y nórdica, hasta llegar a las islas Británicas, Galia y Escandinavia (Vikingos, Bretones, Celtas), y los del sur se encontraron con los viejos pueblos salvados del Mar Negro, y los antiguos pueblos de Hittais (hititas, helenos, chipriotas, cretenses, minoicos y amazonios), que crearon a los Helénicos (Griegos, Macedonios), y a los Bárbaros (Búlgaros, Servios y Turcos). Éstos del sur siguieron hacia las costas de Tartaria hasta los Alpes, donde se toparon con los Celtas. Éstos invadieron el resto de Europa occidental. Los Vikingos invadieron Britania, Islandia, Escocia, Noruega, y el Cantábrico, mezclándose con los Bereuskur, los que cerrados entre las montañas del cantábrico después de que los Thátaros los depositaran allí, conformaron lo que se conoce hoy como Euskera (vasco).
A partir de aquí, la historia ya es conocida, ya que los excelentes estudios que se realizan hoy sobre el Indoeuropeo, son más que suficientes para aclarar el origen de las lenguas que hoy en día se hablan.

Espero que mi análisis no haya sido muy confuso… De todas formas, lo anteriormente dicho, es un recorrido de carácter histórico para nuestra ubicación contextual, con tal de comprender cómo surgieron estas lenguas.

¿Por qué el Gaíptico es tan importante en este momento?

Pues, una razón de acuerdo a mis memorias, es que el país de Gaíbiti estaba en el nexo de los diversos mundos, sitio por el cual todas las culturas y migraciones han circulado. Ésta es una, y la otra razón, es porque todas esas mismas culturas que pasaron por sus tierras, tomaron de sus palabras.
Gaíbiti es un país en el cual convergen la mayoría de las lenguas de la época, y por ende, territorio en el cual todos podían hablar sus lenguas. Es por esto que el Gaíptico es un ejemplo de lengua que generó una corriente "mundial" para la comunicación de los Imperios. Tal como dije en el texto de comienzo de capítulo, la sacerdotisa Zazik era una de las encargadas de hacer perdurar la lengua que a todos unía.

El Gaíptico y su compleja estructura, ha sido formación de diferentes lenguas de la Región Este de África. Pero esta lengua, fue siempre producto de otros tantos dialectos del continente, que la convirtieron en una lengua ruda de aspecto, tajante y difícil de aprender.
Fue por esta razón, que en alrededor del 9.000 a.C., un grupo de sacerdotes y sabios de la Cuenca Mediterránea, se reunieron para debatir algo que generaría un movimiento social importante: la conformación de una Lengua para el Mundo.
En ese entonces, me vi a mí mismo realizando la misma tarea que aquellos sacerdotes, tarea que me maravillaba y enorgullecía: buscar un nombre para la lengua…
En este momento de su evolución, la lengua debía dejar de llamarse Gaíptica. Esta palabra, no hace referencia al mundo entero, sino al país, a la nación heredera de Atlántida. Gaíptico viene del mismo nombre del país: Gaípti, o Gaíbiti, y su nombre, fue dado por los marítimos atlantes que ya habitaban en el oeste del Mediterráneo con un dialecto propio. Digo en las narraciones, que al ver las maravillas de esta tierra fantástica del este, la nombraron en su lengua como "Gaingi Eibitis" ("Grandes Tierras de las Altas Riquezas"), que a través del tiempo, de boca en boca, se transformó en el ya renombrado Gaípti o Gaíbiti.
Para poner un nombre a esta nueva lengua, con el fin de facilitarla, se buscaron palabras que hiciesen referencia al Mundo y a la Lengua, es decir, cómo podía simplificar en una sola palabra: "La lengua que se habla en todos los territorios del Mundo". De por sí, en gaíptico arcaico, Mundo era una palabra que se refería a todo lo que había sobre el planeta incluyendo al planeta mismo, que era: "Kòdj o Kòj"; pero este no era el caso, ya que lo que buscaba era una palabra que representase a quienes hablarían esta lengua. Por ello, recurrí a los dialectos del norte del país, en la región mediterránea, los cuales descendían de las castas directas de los atlantes y nubios, quienes solían utilizar la expresión: "sayyú-semön"; sayyú se conformaba de las palabras say, que hacía referencia a una cantidad enorme de población, ya sea vegetales, animales o personas, yú, que significaba algo así como "el conjunto de" o "lo que se refiere al entorno de", y semön, que significaba "seres con alma y mente" (gente); es decir, aquella expresión, utilizada en la mayoría de las fiestas de aquella época, se traduciría como:

"¡He aquí por la gracia de los dioses, toda la gente
de todos los pueblos bajo la luz de un mismo cielo,
viviendo un mismo cuerpo y un mismo alma!".


Como ya dije, las lenguas solían simplificar demasiado los conceptos. Esta palabra, variaba ante los sacerdotes, astrólogos, marineros, estudiosos, políticos y nómadas, quienes resumieron la expresión a "Sayön", cuyo significado es para nosotros: Mundo. Luego, busqué palabras para completar aquella frase, y me encontré con más de 6 formas de decir territorio o tierra, lugar, y otras cuantas para lengua o idioma, por ello, no me quedó que buscar la palabra usada en el desierto para lo que evolucionó a un significado de "esperanza"; la palabra era Ahdhatut. Esta palabra hacía referencia a un territorio seco, desértico, pero con indicios que demostraban a los nómadas que a poco caminar se encontraría enormes oasis llenos de vida, lugares aptos para todos. Lo primero que se veía como indicio, era un insecto estercolero, llamado Etut, que significaba algo así como "la esperanza de la tierra". La partícula que indicaba sitio o parte de, nació de su nombre como "-tu", que, en resumidas cuentas, significaba lo mismo que Etut. Por estas razones, al unirlo todo podría verse el significado: "la posesión esperanzadora de todos los territorios y pueblos del Mundo", en este caso su lengua. Así fue que me propuse nombrar esta lengua como: "SAYÖNTU" (en español: Sayónico).




Es así que ahora podía destinar mis esfuerzos no sólo en reconstruir dialectos que no me llevaban a ninguna parte, sino que enfocarme en aquello que mis Guías me habían indicado: "organizar la lengua para los demás".
En ese preciso instante que recordé la palabra "Sayöntu", lo supe. Aborté, pues, el trabajo anterior: "Gaiptisku priansut", que describía la formación de una lengua tan vieja y tan compleja, que impedía su fácil difusión a la gente; a veces ni yo podía pronunciar algunas de sus palabras. Me dediqué plenamente en realizar un trabajo que abalase mis esfuerzos por redescubrir las lenguas perdidas, que sólo rondaban en mis memorias, y enfoqué todos los esfuerzos en camuflar mi trabajo, haciéndolo parecer un simple trabajo para la escuela sobre "Lenguas Inventadas".
Ésa fue la razón por la cual necesité tanta bibliografía para sustentar lo que yo ya sabía, pero que me ha servido para mostrar al mundo mis hipótesis, que nunca fueron dadas por el estudio, sino por el recuerdo durante mi pubertad.
En el siguiente trabajo, me he propuesto modificar el trabajo realizado para el Bachiller, con la finalidad de presentar el verdadero proyecto lingüístico, el que tanto he esperado para darles a todos ustedes.

Desde hace ya unos 4 años, que los diferentes dialectos que iba recordando, ayudaron en la conformación de un sistema lingüístico único que engloba a los demás, lo cual lo hace aún más neutro… esa es mi lengua, la lengua que buscaban los sacerdotes del
Ater Tumti





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